lunes, 10 de septiembre de 2012

MONUENTO A MORET


Antigua ubicación con pedestal y rejas desaparecidas.
    Hablar de Segismundo Moret y Predergast, es hablar de la Historia reciente de Cádiz. Nacido en esta ciudad en el año 1838 llegó a ser Diputado, partícipe en la redacción de la Constitución del 69 tras el derrocamiento de la reina Isabel, Ministro del General Prim y Amadeo de Saboya, miembro del partido liberal de Sagasta y sobre todo gran orador y amigo del Alcalde liberal Cayatono del Toro y Quartiellers, pero del que se recuerda por encima de todo en Cádiz la intercesión prestada desde Madrid para conseguir la autorización del derribo de las murallas de Cádiz. Por esta razón y para su agradecimiento, quisieron el Alcalde y los gaditanos reconocerle esa labor perpetuando su figura en un monumento, obra del artista catalán Agustín Querol que se colocaría e inauguraría en 1909 frente a la recién derribada Puerta del Mar, en la Plaza de San Juan de Dios. El monumento labrado en mármol, consta de un primer cuerpo escalonado y rodeado por una verja de bellísima factura (hoy ambos perdidos), un segundo cuerpo o fuste con una parte central esculpida con motivos alegóricos de sus cualidades de medio y alto-relieves en bronce con sus respectivas inscripciones en cada lado "Patriotismo - Libertad - Lealtad - Elocuencia" y una cartela en mármol en la base de su cara frontal con la inscripción que dice "Cádiz a Moret". A la espalda, puede leerse otra inscripción: "Este monumento fue erigido por suscripción popular iniciada por el Excelentísimo Ayuntamiento a propuesta de su Alcalde Presidente Excmo. e Ilmo. Sr. Don Cayetano del Toro y Quartiellers. Año 1906" En el último cuerpo y sobre un pequeño pedestal se encuentra su imagen en bronce que ataviada con una larga gabardina se levanta de su sillón y manteniendo una postura relajada con su pierna derecha soportando el peso y brazos entrecruzados mira atentamente al nuevo horizonte que el derribo de las murallas han dejado al descubierto para los gaditanos.
   Después de casi sesenta años de exilio a la Plaza de Sevilla, el monumento vuelve a su emplazamiento original en la plaza de San Juan de Dios, como parte importante en su remodelación con motivo de la celebración del segundo centenario de la Constitución de 1812. Dos alargadas fuentes dispuestas seguidamente ante él y a ras de suelo dan ahora alegría y color con un juego de luces que embellece aún más esta plaza cargada de historia. “Plaza de la Corredera de las Águilas”, “de la Corredera” a secas, “Plaza Real”, “de Armas”, “de la Misericordia” o “de Isabel II” como antaño se hizo llamar. Plaza abierta a la ciudad desde el siglo XVI fuera del entonces recinto amurallado medieval, y elegida desde entonces para ubicar en ella el Ayuntamiento de la ciudad. Terrenos ganados al mar de lo que pudo ser en tiempos fenicios el Canal Bahía-Caleta, utilizado como mercado en el siglo XVIII, como plaza de toros y lamentable lugar de ejecuciones públicas a la que no llegó vivo el General Francisco Solano.   
    Como curiosidad a esta plaza y a la ubicación del Monumento que nos ocupa podemos añadir, que muchos recuerdan el recién acabado exilio, el monolito al Cádiz trimilenario retirado de la misma, pero pocos conocen la existencia de otra fuente, al parecer hoy guardada en el Ayuntamiento, que existía desde 1644, en el mismo lugar, frente a la antigua Puerta del Mar. Labrada en mármol, tenía incluso una estatua de Hércules que luego fue trasladada al paseo de la Alameda y que debió ser de baja calidad a tenor del dicho popular al que dio origen que decía “vulgar, más feo que el figurón que está en el paseo”



jueves, 24 de noviembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

viernes, 22 de julio de 2011

Nuevo edificio público de la Administración estatal

La Subdelegación del Gobierno por fin parece que tendrá una nueva sede en Cádiz. La construcción ocupará las dos parcelas resultantes de los derribos de la antigua Subdelegación y de Radio Juventud y permitirá liberar otros edificios administrativos en la ciudad aglutinando la mayoría de los servicios que el Estado tiene repartidos por toda la ciudad.
En principio, si no hay más demoras, será a finales del año que viene cuando los obreros lleguen al solar de la avenida Andalucía y no será hasta finales del 2014 cuando entre en funcionamiento. El presupuesto previsto para la totalidad de la obra ronda los 32 millones de euros.
El nuevo edificio tendrá casi 19.000 metros cuadrados. La entrada principal del edificio será desde las Puertas de Tierra, junto a la Delegación de Hacienda aunque contará con otra entrada secundaria por la calle Acacias.



El edificio contará con un patio interior en torno al cual se distribuirán los espacios de trabajo. Para facilitar la entrada de luz natural, la fachada contará con abundantes ventanas acristaladas con las que se conseguirá un ahorro considerable en el uso de luz artificial. Se empleará como materiales básicos de la construcción la cerámica vidriada y el aluminio y contará con un gran reloj que promete convertirse en otro de los elementos identificativos del equipamiento.
Lamentablemente, la nota negativa, será la altura del edificio que alcanzará un máximo de sólo ocho plantas y sólo en algunas de sus zonas, algo a todas luces insuficiente para una ciudad capital de provincia, que tardará bastantes décadas en darse cuenta de lo mucho que hace falta en Cádiz aprovechar el suelo. Esperemos que las generaciones venideras cuenten con la inteligencia necesaria para darse cuenta de ello.

viernes, 18 de marzo de 2011

MUSEO DE CÁDIZ


El origen del actual Museo de Cádiz se inicia con la Desamortización de Mendizábal en 1835 y el depósito en la Academia de Bellas Artes de la ciudad de una serie de pinturas procedentes de diversos conventos exclaustrados. Entre estas obras se encontraba la serie de Zurbarán procedente de la Cartuja de Jerez de la Frontera. Mientras, en torno a la Academia de Bellas Artes, a lo largo del siglo XIX, se fue aglutinando un núcleo de obras de la floreciente escuela de pintura gaditana, con los ecos finales del neoclasicismo, el romanticismo, el costumbrismo y el cuadro de historia.
El hallazgo casual en 1887 del sarcófago antropoide fenicio masculino en los terrenos de los Astilleros de Cádiz fue el punto de arranque de la colección arqueológica, lo que justificó la creación de un museo de esta naturaleza en la ciudad, que fue nutriéndose de los hallazgos de las propias excavaciones arqueológicas de aquellos momentos, donaciones de particulares y de los objetos que había reunido la Comisión Provincial de Monumentos Histórico Artísticos, creada a tal efecto por la legislación elaborada por los diferentes gobiernos liberales desde el reinado de Isabel II, tras la Revolución Gloriosa de 1868.
El Museo ha conocido varias sedes a lo largo del tiempo, como el Callejón del Tinte o el Paseo de Canalejas, y se estableció definitivamente en el edificio de la Plaza de Mina en 1935, ocupando sólo la planta baja y compartiendo sede con la Academia de Bellas Artes. No obstante, el Arqueológico y el Bellas Artes se constituyen en museos separados, con directores y personal diferentes.
No será hasta 1970 cuando se fusionen ambas instituciones en el actual Museo de Cádiz, incluyéndose también una Sección de Etnografía. A partir de 1980 se inicia una profunda reforma en el edificio a cargo del arquitecto Javier Feduchi. Se han realizado ya dos fases de este Plan Director estando pendiente una tercera.


Sección de Arqueología- Comprende un total de ocho salas, que permiten efectuar un recorrido por la prehistoria, antigüedad y medievo de la actual provincia de Cádiz. Se puede efectuar una visita puramente cronológica, pero también es posible dirigirse hacia las diferentes colecciones en las que el Museo de Cádiz destaca por su singularidad, como las de época fenicia o romana. Por último, respecto a las visitas temáticas, son muchos los itinerarios que se proponen, dada la riqueza de las colecciones del museo, aunque algunos son especialmente interesantes.La Arqueología y el mar. Desde la reproducción de las pinturas de Laja Alta, que ilustran la llegada de una flotilla fenicia, las relaciones de Gadir con Cerdeña, la navegación en la bahía de Cádiz y en el Lago Ligustino, hasta el comercio marítimo, a través de las ánforas y los cargamentos de naves romanas, compendio de la riqueza de Gades. La muerte a través de la arqueología. Recorrido desde la prehistoria, con los primeros enterramientos neolíticos, para seguir luego con los rituales fenicios, romanos y paleocristianos.El adorno personal. Desde los objetos prehistóricos encontrados hasta la colección de joyas fenicias de la necrópolis de Cádiz o los materiales de cuidado personal de época romana. Los emperadores romanos. Itinerario por la historia de Roma a través de los retratos, monedas e inscripciones imperiales, desde Julio César hasta los tiempos de decadencia romana.Los dioses y los héroes. Bella ruta desde Oriente a Occidente, pasando por Chipre, las islas griegas y Sicilia, hasta la mítica Gadir/ Gades, junto al mito de Gerión, Melqart, Hércules.


Sección de Bellas Artes- El recorrido cronológico por esta sección del museo se realiza a través de ocho salas de exposición que abarcan la pintura de los siglos XVI al XX. La estructuración está realizada de acuerdo con la cronología de épocas y siglos, así como en función de la cantidad y calidad de las obras que integran las colecciones. Existe una sala para las obras del siglo XVI; tres, para el Barroco, con obras de Zurbarán, Murillo, Alonso Cano y otras escuelas españolas; una sala para el Barroco europeo; dos, para el siglo XIX; y dos salas para el siglo XX.Las salas del siglo XIX están dedicadas a la pintura de historia y la pintura costumbrista, representadas por autores andaluces como García Ramos, Gonzalo Bilbao, Francisco Godoy, Rodríguez Barcaza y Salvador Viniegra.Ante la diversidad de tendencias y estilos que ofrece el siglo XX se ha dividido la colección en dos épocas cronológicas, primera y segunda mitad del siglo. La primera mitad está representada por autores españoles como Beruete, Sorolla, Abarzuza o Zuloaga. En la Sala VIII, inaugurada por la Consejera de Cultura en enero de 1998, y denominada de Arte Contemporáneo, se integraron las obras pertenecientes a los últimos cincuenta años, entre las que se encuentran expuestas las últimas adquisiciones realizadas por la Consejería de Cultura, como son las obras de Rafael Alberti, Guillermo Pérez Villalta y Chema Cobo, así como un Miró, cedido por Dñª Carmen Romero y tres obras de Costus, cedidas por la familia de estos artistas o por los propios autores. Esta sala, ubicada en la segunda planta del edificio, permite contemplar a vista de pájaro las exposiciones temporales que se instalan en el patio central, e integrar visualmente las salas de las otras plantas y la que está dedicada a la obra de Zurbarán, pudiendo así realizar un virtual y diacrónico recorrido en el tiempo.


Sección de Etnografía- La visita monográfica a esta sección está centrada en los títeres de la Tía Norica, ofreciendo la posibilidad de recrear este espectáculo callejero tradicional de Cádiz. Tanto el argumento como los personajes repiten una serie de prototipos clásicos: la vieja gruñona, el sobrino espabilado, el médico ininteligible. Ello viene a dar vida a unos títeres que no han dejado de perder actualidad en un mundo como el de hoy, donde la diversión de los más pequeños está totalmente mediatizada por la tecnología y los efectos especiales.

Dirección: Plaza de Mina, s/n.11004 Cádiz

Teléfonos: Dirección-Administración: 956 20 33 68 / 956 20 33 77 Difusión y Reserva de Grupos: 956 20 33 71 Fax: 956 20 33 81

Director: Juan Alonso de la Sierra

Horarios: Lunes: cerrado. Martes: de 14,30 a 20,30 horas. Miércoles a sábado de 9,00 a 20,30 horas. Domingos: de 9,00 a 14,30 horas. Festivos abiertos: de 9,00 a 14,30 horas

Entrada: Unión Europea: gratuita, acreditando nacionalidad. Otros Países: 1,50 €.
(Información tomada de la página : http://www.juntadeandalucia.es/cultura/museos/MCA/?lng=es)

viernes, 23 de julio de 2010

Se nos acaba el suelo

Señores/as, a Cádiz se le acaba el suelo y el nuevo PGOU de nuestra ciudad no contempla el aprovechamiento del mismo limitando al mínimo la altura de los edificios, que cada vez son más bajitos y ridículos. Quiero mostrar mi más enérgico rechazo a esta traba que impide a nuestra ciudad seguir creciendo. Una ciudad tan carente de suelo como la nuestra, imposibilitada a crecer a lo ancho, no tiene otra forma de crecer que en altura, al menos, eso es lo que nos dice la lógica. Esto no debería ser ni mucho menos malo, e incluso podría y debería ser aprovechado en nuestro propio beneficio, porque una ciudad planificada en altura, no sólo permitiría el aprovechamiento del suelo, sino que también nos daría una imagen nueva, moderna y atractiva de cara al turismo que intentamos atraer. La adaptación siempre ha sido muestra de inteligencia del ser humano y nosotros podemos aprovecharnos paradójicamente de esta limitación para seguir creciendo. No sólo se puede ofrecer al visitante sol y playa, porque éstas no son exclusivas de Cádiz y porque además, nuestras posibilidades en todo caso, se verían reducidas a los meses de verano y los gaditanos, de momento, que yo sepa, también comemos el resto del año. Deberíamos pararnos a pensar bien cuáles son las posibilidades que tenemos los gaditanos de seguir creciendo. Otras ciudades ya se vieron obligadas a esta forma de crecimiento y nadie puso trabas e incluso, otras a las que se le permite seguir comiendo terreno al campo, también se le permite crecer a lo alto, sin tener una necesidad manifiesta de ello. Esta necesidad, salvando las distancias, es la que ha hecho grande a la ciudad de los rascacielos por antonomasia, la capital del mundo, “New York”. Ellos si fueron inteligentes y se aprovecharon de sus propias limitaciones para sacar el provecho deseado. Si en vez de hacer edificios de tres o cuatro plantas, los hiciéramos de treinta o cuarenta, ¿Cuánto conseguiríamos agrandar las aceras y liberar espacios públicos para no vernos agobiados por nuestras calles? Si esto, encima sirve para ofrecer un atractivo más a los visitantes y a los empresarios, (muy importante esto último) ¿qué más queremos? Estoy seguro que el futuro de nuestra ciudad pasa obligatoriamente por este tipo de planificación urbanística, el problema es convencer a los políticos, que dejen esa actitud de “cortafuegos” y de humillación descarada hacia los gaditanos. Esperemos que algún día no muy lejano, no sólo se puedan levantar edificios cómo éste que se acaba de rechazar en la zona de las "casitas bajas" y veamos pronto a nuestra ciudad, dotada de las mejores infraestructuras, que estén a la "altura" (nunca mejor dicho) de lo que merece la ciudad más antigua de Occidente.

Cádiz a vista de pájaro



miércoles, 22 de abril de 2009

SEMANA SANTA 2009


De nuevo el tiempo ha sido protagonista en la Semana Mayor gaditana, pero esta vez, por fin para regalarnos el esplendor tan soñado y añorado que nuestra fiesta se merece. Con un sol radiante, a las 13:45 h, salía por vez primera la novedad más destacada de este año, el “nuevo”, Nuestro Padre Jesús del Amor Despojado de sus vestiduras, y lo hacía desde un colegio de Salesianos de Cádiz que más bien parecía un hervidero. Con un estilo propio y cumpliendo a la inglesa el horario pactado, los “nuevos cofrades” dejaron escritas nuevas y brillantes páginas de historia de nuestra Semana Santa poniendo sin querer en evidencia a aquellas que a pesar de sus dilatadas experiencias, siguen retrasándose en su desfile procesional haciendo esperar al público congregado. No empañará sin embargo esto ninguna de las grandes jornadas vividas en Cádiz este año, y a pesar del obligado deber de dar pronta solución, me atrevería a decir que esto ha servido para mostrar a aquellos detractores que hablan del peligro inminente de nuestra madrugá cómo incluso soportando largas esperas, el público sabe esperar pacientemente abarrotando las calles y plazas de nuestra capital. La solución para que muchos de los que quieren disfrutar de las bellas imágenes de nuestra vecina ciudad de Sevilla en su madrugá, no pasará pues por acortar la nuestra, sino en tal caso, por dilatar la suya.
Gratificante es ver, por otro lado, cómo el enriquecimiento de nuestras hermandades siempre a base de sufridos sacrificios se hace patente cada año. Pasos como el de Jesús de las Penas, Sagrada Cena, Ecce-Homo, Columna, Misericordia, Oración en el Huerto o el flamante de Jesús Caído en sus distintos estados de ejecución, se suman ya al enorme patrimonio del que por fortuna disponemos en Cádiz y que ponen su granito de arena para ennoblecer y otorgar a nuestra fiesta un lugar privilegiado en el marco de nuestras homónimas andaluzas más laureadas. Ánimo damos por el contrario a determinadas hermandades que ven estancado su proyecto por una u otra razón durante años como lamentablemente es el caso del paso de palio de la bella imagen de la Virgen de Gracia y Esperanza que entre espera y espera se desespera.
Hermandades de “bulla”, así como las más sobrias de “negro” nos han deleitado con su desfile. La una con su regocijo y la otra con el recogimiento que llevan por bandera ya sea a los sones de una leve música de capilla, u “horquillas silenciosas”. Bellos momentos nos han ofrecidos distintos rincones y condiciones, porque si bellas fueron las estampas de nuestras cofradías con el reflejo de aquel sol radiante, no menos bellas fueron por ejemplo las imágenes que nos ofrecieron la penumbra de oscuridad “a cirios” y silencio de una repleta plaza de San Francisco que se descubría al paso de la Virgen de las Angustias, o Caminito, como vulgarmente es conocida esta antigua hermandad. Ambas dan una variedad de estilo tan enriquecedor como el oro mismo.
Como casi no se recuerda, así ardió este año el incienso y quemó la cera. Sólo es de esperar que a estos ocho años de aguadas le sigan al menos otros ocho de sol y que esa temible e indeseable agua caiga sobre los pantanos y las fértiles tierras tan necesitadas en su debida cantidad.

AGRUPACIONES PREMIADAS COAC 2009


- COROS
1º Premio: Cuando yo me pele ( Coro de Julio Pardo )
2º Premio: Los Cañamaque ( Coro de Kiko Zamora y Fali Pastrana )
3º Premio: Los que mueren por la pipa de la Paz… ( Coro de José Manuel Valdés )
- COMPARSAS
1º Premio: La Mare que me Parió ( Comparsa de Antonio Martín )
2º Premio: La Pensadora Gaditana ( Comparsa de Joaquín Quiñónes )
3º Premio: Los Trasnochadores ( Comparsa de Jesús Bienvenido )
- CHIRIGOTAS
1º Premio: Salón de Belleza el Tijeritas ( Chirigota de Kike Remolino )
2º Premio: Las muchachas del Congelao ( Chirigota del Canijo )
3º Premio: Los Enteraos ( Chrigota de José Luis García Cossío, Selu )
- CUARTETOS
1º Premio: Los que esperando la sentencia se tragaron la penitencia ( Cuarteto del Morera )
2º Premio: Esta boca es mía ( Cuarteto del Gago )

sábado, 10 de enero de 2009

REFLEXIÓN HISTÓRICA SOBRE EL PRIMER CENTENARIO DE LA CONSTITUCIÓN. CÁDIZ, 1912 ¿PUNTO DE PARTIDA?


Muchos son los preparativos y proyectos planteados para el aprovechamiento del festejo y conmemoración del Segundo Centenario de la que fue Primera Constitución Española. Rehabilitaciones de viviendas, obras magnas como la que harán posible el segundo puente sobre la Bahía, la remodelación de la Plaza de Sevilla, numerosos actos culturales como publicaciones, exposiciones, conferencias o mesas redondas, son sólo parte de los preparativos y prolegómenos que están teniendo lugar ya desde varios años antes de que se produzca el esperado evento. El acontecimiento se vende como una oportunidad de oro para la ciudad, momento histórico para el que se ha hecho necesario dictar un Real Decreto que regule todas las actuaciones que se realicen destinadas a este fin.
Los gaditanos del siglo pasado ya vivieron una ocasión similar con motivo del Primer Centenario. Contando ya con la experiencia de aquel evento y a escasos cuatro años del próximo acontecimiento, se me antoja oportuno publicar este trabajo con la finalidad de promover la reflexión del lector, para que éste pueda hacerse una idea propia fundamentada en unos hechos reales ante preguntas como: ¿fueron satisfechas con este pretexto las necesidades de las que adolecían los gaditanos del pasado siglo?, ¿se cumplieron las expectativas creadas? ¿qué fue del Cádiz de 1913?, ¿mereció la pena tanto esfuerzo?



-LOS AÑOS PREVIOS AL CENTENARIO

La propuesta formal para que se llevase a cabo la celebración de este Centenario en Cádiz fue hecha en julio de 1909 por Cayetano del Toro y Quartiellers, creándose para ello la Comisión que él mismo presidió. También en esta ocasión se hizo necesario la regulación del evento desde el Gobierno Central y en agosto de 1910 se publicó dos decretos a través de los cuales se le daba a Cádiz el papel protagonista de la celebración, que luego tuvo que ratificar ante los crecientes rumores que hacían creer que la conmemoración podría llevarse a cabo en otro escenario, lejos de Cádiz.
En los años que precedieron a esta efeméride, la ciudad se encontraba inmersa en una serie de innovaciones prestas a ofrecer la mejor cara posible ante la inminente llegada del evento. La crisis económica desde el desastre del 98 era patente y los intentos por suavizar sus efectos no fueron pocos. Los casi setenta mil habitantes que conformaban la población gaditana en estos momentos parecían asfixiarse por unas murallas que en antaño sirvieron para repeler intentonas de asaltos e invasiones pero, una vez cumplida esta misión se hizo necesario "liberar" a los gaditanos de esta opresión. Podríamos decir que el tres de marzo de 1906 se abrió la veda. Ese día, el entonces Alcalde, Cayetano del Toro procedió de manera simbólica a derribar la primera piedra de las murallas de la ciudad. Cádiz buscaba su crecimiento y expansión con el derribo de estos muros y el trazado de una nueva barriada obrera en extramuros entre el camino de San Severiano y el paseo de Augusta Julia. Además, como consecuencia de esto, se hizo también necesario dotar a la ciudad de un buen sistema de comunicación tanto por mar como por tierra, por eso, ese mismo año quedaba inaugurada la línea del tranvía que unía Cádiz con San Fernando y eran autorizadas un año más tarde las ansiadas obras de ampliación del puerto. Todas las esperanzas de mejora de la ciudad, pasaban por la buena salud de la que gozara su puerto, algo bien sabido por los gaditanos. Ese año 98 había inferido notablemente en el comercio marítimo de la ciudad. Según Manuel Barragán, a principios de siglo sólo se transportaba vino, sal y poco más y los trasatlánticos que atracaban en la ciudad, lo hacían por la creciente emigración que provocaba la búsqueda de empleo de los españoles en el exterior. Se pretendía conseguir un muelle a la altura de los más competitivos, que permitiera el atraco de grandes barcos y trasatlánticos, que dinamizaran la vida de nuevo en esta ciudad y trajera la tan ansiada prosperidad económica valorándose además, como posible salida a la crisis padecida, el fomento del turismo, para lo que también se tomaron medidas como el proyecto e inauguración en 1907 del Balneario Victoria entre otras.
El objetivo estaba bien claro, se pretendía hacer un Cádiz "más habitable y confortable" y salir de la crisis que, según Chivite, se dejaba notar en la ausencia de nuevas construcciones prácticamente desde 1898 hasta 1904. Sólo a raíz de entonces, se llevaron a cabo determinados proyectos como el del Hospital de Mora (1904), el Gran Teatro (1910), o el del Edificio de Correos (1914). Además, como bien asienta el profesor Marchena, se pretendió buscar una alternativa turística como alivio a la crisis creándose la Sociedad del Turismo de Cádiz en la llamada Casa de las Cuatro Torres nº 6 y una Oficina de Información que se ubicó frente a la Comandancia de Marina usándose también como elemento de atracción al forastero, la potenciación de las fiestas más populares de la ciudad.




-UNA ILUSIÓN CREADA

Podemos partir de la idea de que el Cádiz del Primer Centenario, el de D. Ramón Rivas y Valladares no era muy diferente al que hoy día conocemos. Falto de recursos, decadente y necesitado de una reactivación económica buscó, como hoy día, un punto de partida en el enderezamiento de aquel rumbo que le hacía navegar irremediablemente hacia la deriva. Entonces habían transcurrido los cien primeros años de aquel acontecimiento que tantas páginas de historia hizo escribir. Ese protagonismo y prestigio adquirido, casi sin querer, se quiso ahora aprovechar para conseguir aquel impulso que tanto necesitaba la sociedad gaditana del momento.
La ilusión que se creó en la ciudad fue tremenda, algo que incluso, se nos transmite a través de la prensa y los escritos de la época. La ciudad se vistió de fiesta y se engalanó para la ocasión con numerosas colgaduras, banderolas, sillas, toldos, etc. Todo debía estar a punto, se aceleraron los trabajos en las calles que se encontraban cortadas por obras las cuales, fueron terminadas a toda prisa en la misma mañana de la celebración. La gente estuvo muy participativa con el evento y la estación se vio invadida de personas que queriendo ver la llegada de las distintas personalidades se acercaron al lugar. Llena de orgullo, la prensa local deja ver cómo los miembros representativos del Congreso, el Vicepresidente, Aura Boronat y los Secretarios Quiroga Ballesteros y Castell fueron recibidos entre gritos y aplausos al llegar a la ciudad en el Exprés.
Se pretendió a todas luces aprovechar el tren del Centenario para llevar hasta Cádiz el impulso necesario que reactivara definitivamente su económica. Como digo, la situación de la ciudad, no difería demasiado con la que hoy padecemos y el puerto gaditano era el que mejor reflejaba aquella decadencia. La población evocando tiempos mejores, criticaba su situación. El bullicio y el trasiego tanto de personas como de mercancías propio de las grandes ciudades comerciales, había dejado paso a un alarmante silencio. El puerto, arteria principal del Cádiz más enérgico y bullicioso, no era capaz de hacer frente a las trabas arancelarias que soportaba. En uno de los artículos de Diario de Cádiz consultados, se pidió encarecidamente el cese del exceso, que fueran suprimidos los aranceles aduaneros para conseguir abaratar los costes y hacer rentable el negocio. Sólo así se podría competir con las mejores potencias del momento, afirmando que en igualdad de condiciones, Cádiz y a través de ésta España, saldrían siempre ganando debido a la similitud de las costumbres y modos de vida existentes principalmente con los continentes africanos y americanos, además de por las ventajas que le brindaban la situación estratégica de la ciudad y el prestigio alcanzado durante su extensa tradición comercial. Alfredo Brisac, autor de este artículo, hablaba del puerto gaditano como si de un embrión se tratara, el cual necesitaba facilidades que permitieran su desarrollo para llegar a ser un puerto de referencia mundial. El articulista movió su pluma con la ilusión que le inyectaba aquella efeméride, pero también dejó bien claro que las instituciones tenían que esforzarse para lograrlo.




-LOS FESTEJOS

El Ayuntamiento concedió en sus presupuestos anuales la dotación económica de 172.000 Ptas. para cubrir los gastos de las celebraciones. Los preparativos se estuvieron fraguando con varios meses de antelación y fue nota común en todos los escritos de la época la buena organización en general del evento. Aquella efeméride se celebró en dos tandas si se me permite la expresión, una como no podía ser de otra forma, en el mes de marzo, en el día de San José, organizados y costeados por la alcaldía, y otra en el mes de octubre organizadas por el Estado como acordó la Junta Nacional.


- AQUEL 19 DE MARZO

Los primeros festejos conmemorativos se abrieron con una procesión cívica formada por multitud de personalidades representantes de distintas instituciones locales y estatales. Una banda militar interpretó la Marcha Real a las puertas del Ayuntamiento, en una engalanada plaza de Isabel II dando comienzo de esta forma el desfile. La gente estaba eufórica y se agolpaba por todas las calles por donde pasaba el cortejo para presenciar aquel histórico momento. En la plaza de la Constitución se cantó por dos veces a petición de un público exuberante el himno compuesto para la ocasión por el presbítero José Gálvez y Servando Camuñez acompañado por los sones de las bandas militares y la Sociedad Orquesta de Cádiz. Tal era la aglomeración de público, que en aquella plaza de la Constitución, una vez terminado el acto y cuando la procesión se dirigía a la plaza de las Cortes, la gente quiso salir como lo hace el agua de un embudo, entre otras razones, para saludar al político gaditano Segismundo Moret y Predergast, lo que originó escenas de angustias y un pánico generalizado. La baranda de la tribuna que se había habilitado para la ocasión en el centro de la plaza, y desde donde se leyeron algunos de los artículos del texto legislativo, no aguantó el peso de la euforia. Cayeron muchas personas que a la vez fueron aplastadas por las que le pasaron por encima en su intento de huir, lo que se saldó con un muerto y tres heridos, dos de ellos graves que fueron trasladados en cuanto se pudo por efectivos de la Cruz Roja a la Casa de Socorro, lugar en el que el mismo Alcalde se personó para interesarse por el estado de los accidentados. Esto casi me obliga a resaltar las notadas y reiteradas muestras de cariño que hacia el citado político gaditano se dedicaron en todas las páginas de la prensa. La gente dio un excelente trato generalizado de reconocimiento y agradecimiento hacia su figura y cada vez que su nombre era mencionado en los escritos del momento no era sino para alabarle y elogiarle. En ellos se resaltaron frecuentemente sus virtudes como historiador con discursos siempre calificados de elocuentes y de gran maestría. Todos los escritos consultados se afanan en mostrar y subrayar las muestras de cariño que la población rindió a este personaje durante su estancia en la ciudad. Prueba de ello es la publicación en Diario de Cádiz de un soneto a él dedicado: Al insigne Moret, con motivo de un discurso en el Gran Teatro:

“Conseguir escucharle ¡que fortuna!
De todo asunto de la quinta esencia
Porque es cada oración una sentencia
Porque su frase siempre es oportuna”

En la plaza de San Felipe se había montado otra tribuna desde donde el Alcalde Don Ramón Rivas y Valladares dio su discurso. Por la noche, siguió la fiesta y el Gran Teatro sirvió para el disfrute de la velada conmemorativa con asistencia de toda la aristocracia gaditana. El teatro se encontraba repleto, la intervención de Francisco Pró dio comienzo al acto, al que le siguió la del Sr. Alcalde que se limitó a dar las gracias en nombre del pueblo gaditano. Tras él, tomó la palabra Aura Boronat, Vicepresidente del Congreso, quien halagó a los gaditanos Moret, que también dio su propio discurso, y al fallecido Emilio Castelar por considerar a ambos grandes conocedores de aquella Constitución. Entre su discurso y los tiempos que corren no parece haber transcurrido tanto tiempo si nos ceñimos a las palabras que menciona, tales como justicia, soberanía o libertad, las cuales podemos encontrarlas sin problemas en los actuales mítines políticos.
En el Ayuntamiento, el Salón de Sesiones se convirtió en lujoso comedor para la ocasión con una rica decoración y un no menos exquisito menú amenizando el banquete los sones de la Banda de Pavía que tocaba desde el patio interior del edificio. Tras esto marcharon al Gran Teatro para ver la representación de "El Alcalde de Zalamea", interpretada por la compañía del Sr. Vico. Además de estas celebraciones hubo otras "más populares" como diversas cenas y fiestas clásicas en el Casino Gaditano, excursiones a los ventorrillos de extramuros, fuegos artificiales, etc.





-CELEBRACIONES DEL MES DE OCTUBRE

Otros muchos actos protocolarios tuvieron ocasión en este mes de octubre. El día 2, se descubrieron la mayoría de las lápidas conmemorativas que hoy adornan la fachada del templo de San Felipe Neri recibidas entre otras, de las Repúblicas Hispanoamericanas, Ayuntamientos y demás corporaciones e Instituciones. El día 3, otra procesión cívica como la de marzo recorrió las calles de la capital, teniendo lugar por la noche la velada Hispanoamericana en el Gran Teatro en la que tuvieron cabida discursos como los de los Señores Rafael Mª de Labra, que defendió la unión y fraternidad de las Repúblicas sudamericanas con la madre Patria, y Figueroa Alcorta, ex-presidente de la República Argentina, entre otros.
De nuevo, los comentarios sobre la iluminación de la ciudad y demás preparativos con motivo de este acontecimiento fueron elogios generalizados en la prensa gaditana. El Anuario de Cádiz y su provincia de 1913 dice textualmente no hubo corporación, centro, sociedad ni casa pudiente que no iluminara sus fachadas, y resaltaba las de la calle Duque de Tetuán, Duque de la Victoria y plaza de la Constitución e Isabel II, además de las de Columela, Fábrica de Tabacos, hasta la que dispuso los barcos atracados en el puerto en sus cubiertas. Hubo además otros actos y celebraciones organizadas por la Junta del Centenario tales como bailes, conciertos en una tribuna levantada en el flamante paseo de Canalejas, verbenas en las plazas de la Merced, fuegos artificiales, etc. El día 4 fue para la exhibición militar. Hubo misa, banquete y desfile de las fuerzas ante las autoridades militares en el parque Genovés, y por la noche, de nuevo en el Gran Teatro, la Velada Escolar. El día cinco se celebró la Velada Parlamentaria en el mismo Teatro, donde tuvieron lugar una serie de discursos por parte de Aura Boronat, Segismundo Moret, etc. Por la noche, se celebró el té con que el Casino Gaditano obsequió a los condecorados con la Cruz de San Fernando y la cena a la que la Asociación de la Prensa invitó a los periodistas venidos de fuera para cubrir la noticia. También fue en este día la inauguración del “Museo Iconográfico e Histórico de las Cortes y Sitio de Cádiz" que contó con el diseño neoclasicista de Juan Cabrera Latorre promovido ya desde 1909 por Cayetano del Toro, entonces Alcalde de Cádiz. El día 6, se intentó en el Balneario Victoria la primera fiesta de la aviación, que se efectuó al día siguiente sin mucho éxito. Desde el siete hasta el día 12 tuvo lugar también el Primer Congreso Periodístico Español presidido por Segismundo Moret.




LA CRUDA REALIDAD

Como hemos podido apreciar a lo largo de estas páginas, la ciudad se volcó tanto a nivel Institucional como popular para dar al evento la importancia que merecía y no sólo con la participación masiva del pueblo en los festejos. La iluminación tantas veces elogiada no fue sólo iniciativa de la Corporación Municipal, muchos balcones particulares también fueron decorados e iluminados por decisión propia de sus inquilinos que desearon aportar su particular granito de arena en el engrandecimiento de aquella fiesta. Es innegable que emblemáticos rincones de nuestra ciudad como los del paseo de Canalejas, o la gaditanísima plaza de España, tan arraigados ya a nuestras retinas, se lo debamos a aquel histórico momento en el que los gaditanos conmemoraron aquel Centenario (aunque la finalización de las obras de algunos de ellos, como las del Monumento de las Cortes, llegaron más tardíamente, como veremos más adelante). Pero no menos cierto es que los gaditanos que asistieron a aquel episodio de nuestra Historia tuvieron que seguir leyendo las mismas noticias en los periódicos. En aquellas páginas que a través de hemeroteca han podido llegar hasta mis manos seguían apareciendo indicios de la crisis en la que se encontraba inmersa la ciudad antes y después del evento. ¡Cómo si no explicar los retrasos padecidos en obras tan importantes como las impulsadas con motivo de este aniversario si no por razones de índole presupuestarias!
Con el evento se pretendió marcar una línea divisoria que señalara y separara el declive, del despegue económico deseado, pero lo cierto es que los problemas habidos antes y después de aquel año fueron prácticamente los mismos. El temporal siguió provocando socavones en la Alameda y en el Campo del Sur y la crisis padecida siguió afectando a la sociedad que se vio agravada incluso, por los efectos de la Primera Guerra Mundial. Todo ese movimiento preparatorio, que pareció dar vida a los gaditanos ante la inminente llegada de la conmemoración, coincidió en el tiempo con el considerado benefactor de la ciudad, Segismundo Moret, en el Gobierno Central, pero un año después del Centenario muere de forma repentina y significativo fue que del Toro, hombre dedicado de lleno y por entero a la política, la abandonara sin más alegando el temor que le provocaba el desamparo al que los gaditanos se encontrarían avocados irremediablemente sin aquella clave figura, retirada a la que se sumó luego la dimisión del propio Alcalde, Ramón Rivas.
La crisis económica era tal, que cuando Francisco Clotet tomó posesión de la Alcaldía el 27 de junio de 1917, lo primero que hizo fue dar un discurso en el que se lamentaba de no poder llevar a cabo nuevos proyectos y planes para el futuro, ya que la lamentable situación económica que atravesaban las arcas municipales unida a la conflagración mundial, impediría la realización de proyecto ambicioso alguno. Las huelgas por el aumento de los salarios que permitieran la subsistencia de las familias se sucedieron, como la Huelga General de 1919 donde los disturbios provocados se saldaron con un muerto y varios heridos. Por su parte, las tabaqueras también reclamaron mejoras laborales, la propia Diputación de Cádiz sufrió el corte de luz ante la falta de pago, y la Sociedad de Aguas amenazó también con la respectiva restricción.
En 1917 se produjo la compra de los Astilleros de Vea-Murguía por los empresarios vascos Echevarrieta y Larrinaga que pretendieron dar el impulso definitivo. Sin embargo, un año más tarde, Diario de Cádiz publicó una noticia en la que se destacaba que los operarios de los astilleros no ganaban para sufragar su propia subsistencia, que los salarios eran bajísimos y sus condiciones, deprimentes.
La crisis se dejó notar en años posteriores en casi todos los frentes y en el de las fiestas gaditanas no iba a ser menos. Las hermandades de Cádiz sufrieron esta lamentable situación económica y la mayoría no pudieron realizar el desfile procesional en la Semana Santa del año 1917 por las calles de la ciudad. Para colmo una epidemia llamada "gripe española" se desató provocando numerosos muertos, la agitación social era tan complicada, que el Gobernador Civil, José Bono, decidió prohibir en 1919 la celebración del Carnaval alegando entre otras razones la de ser un medio de prevención para evitar la propagación de la epidemia.
Significativo fue sin duda también el caso del Monumento de las Cortes y Sitio de Cádiz. ¡Cuánto tiempo estuvieron parados los trabajos, ante la falta de presupuesto!. Diario de Cádiz publicó una noticia recordando las vicisitudes por las que este proyecto, autorizado por el Parlamento ya desde 1812, tuvo que pasar hasta hacerse realidad. Las guerras, revoluciones y destronamientos padecidos en el siglo XIX hicieron relegar a un segundo plano aquella autorización. Los gaditanos tuvieron que esperar hasta 1926 para ver introducidos los costes de los trabajos en los presupuestos del Estado por parte del Presidente del Consejo de Ministros General Primo de Rivera y no fue hasta mayo de 1929 cuando la ciudad por fin recibiera formalmente aquel Monumento obra del artista Aniceto Mariñas y del arquitecto Modesto López Otero.
En el puerto, se dio prácticamente la misma problemática. Cádiz necesitaba imperiosamente la ampliación de su puerto. Se proyectaron la ejecución de tres muelles; el de Reina Sofía, Marqués de Comillas y Alfonso XIII que hicieran posible literalmente, como ya se ha dicho en varias ocasiones, meter los trasatlánticos en la plaza de San Juan de Dios, pero al igual que con el Monumento a las Cortes, sus trabajos, autorizados desde 1907, fueron tan lentos que no se vieron ejecutados en su totalidad hasta el año 1930. Las obras eran muy costosas y el Estado se negaba a sufragarlas con cargo exclusivo a sus Presupuestos. El estallido de la aludida I Guerra Mundial en 1914, dificultó también los trabajos del mismo haciendo más difícil conseguir los materiales y suministros necesarios para su construcción. Además, el encarecimiento de los precios según Manuel Barragán, obligó a la Junta, que pasaba graves dificultades económicas, a acordar una reducción a la parte ya ejecutada de las obras del dique de San Felipe y del dragado general.

En definitiva y para ir concluyendo podemos decir que, la ciudad no pudo enderezar ese rumbo perdido con pretexto de la celebración de aquel Centernario y sus esfuerzos, por unas u otras razones, no fueron nunca recompensados, algo de lo que serían conscientes los propios contemporáneos de la época como queda claro en el siguiente extracto: Los gaditanos no pudieron congratularse de haber obtenido resultados beneficiosos ni productivos a pesar del inmenso sacrificio que la ciudad y sus vecinos realizaron para abrillantar los fastos que se conmemoraban.


Artículo publicado en la revista nº 23 de Ubi Sunt? Año XI. 2º semestre de 2008.

viernes, 26 de octubre de 2007

EDIFICIO ADUANA DE CADIZ

Todo parece indicar que el significativo e histórico edificio de la Aduana de Cádiz, de mediados del pasdo siglo XX, será derrumbado. Sin embargo, esta decisión tomada sin el respaldo de la población gaditana, está trayendo cola. El pasado miércoles 10 de octubre, se constituyó un Foro por parte del Ateneo Científico y Literario de Cádiz el cual luchará por mantener en pié a este singular edificio de nuestra ciudad. No pasaría por mi mente ni tan siquiera preguntar si se puede o no demoler este edificio de tan bella factura, sobre todo mientras se mantengan en pie construcciones como las del Colegio Reyes Católicos o mientras se sigan viendo mediocres "restauraciones" de edificios en las que se suprimen cornisas y elementos decorativos con el fin de abaratar los costes. ¿Son incompatibles el mantenimiento de la Aduana y la reordenación de la plaza de Sevilla?, permítanme un NO rotundo y contundente como respuesta. Edificios emblemáticos como el torreón de las Puertas de Tierra, Carcel vieja o el Balneario de la Palma fueron conservados en su día e incluídos en una acertada reordenación urbanística, y a la vista está cuáles fueron los resultados. El arquitecto José María Esteban, miembro del mencionado foro ha calificado de "despilfarro" la compra de este inmueble para despues derribarlo. Son muchos los gaditanos que piensan que sería un error hacer desaparecer este edificio y que con su rehabilitación y la reordenación de la plaza, la ciudad ganaría mucho.

domingo, 27 de mayo de 2007

BIOGRAFIAS: PEDRO PAYÁN

PEDRO PAYÁN SOTOMAYOR


En los crudos años de la Guerra civil, en 1937, nace en Cádiz este gaditano de profesión y devoción. Licenciado en Filología Románica por la Universidad de La Laguna, y Doctorado por la Universidad Complutense de Madrid. Es profesor titular de Filología Románica de la Universidad de Cádiz, donde ya tube la gran suerte de aprender y disfrutar de su sabiduría. Gaditano desde los pies a la cabeza, culto y de buen trato con todos, por lo que la gente que lo conoce, sólo guarda palabras de elogios para definirle. Payán es autor de libros tales como "El habla de Cádiz, El léxico de las salinas, La pronunciación del español en Cádiz, Un habla para un pueblo, Reflexiones sobre la modalidad lingüística andaluza o el Léxico cofrade gaditano". Buen conocedor del folclor gaditano; el Carnaval y la Semana Santa no son para él fiestas opuestas. Ha publicado interesantes trabajos como: “Connotaciones sociolingüísticas en el vocabulario de los hablantes del barrio de la Viña de Cádiz”, “Onomástica comercial gaditana”, “Cádiz y la lengua española”, “Cádiz en las coplas flamencas”, “Palabras de las dos orillas”, “El lenguaje carnavalesco”, “El habla de la provincia de Cádiz”, “ Devoción, arte y folclore en la Semana Santa gaditana” o “Semántica y función lúdica del lenguaje” entre otros.

lunes, 21 de mayo de 2007

SEMANA SANTA: NUEVA HERMANDAD

Hermandad Salesiana de Penitencia de Nuestro Padre Jesús del Amor despojado de sus vestiduras, y María Santísima de la Concepción


Una nueva hermandad acaba de nacer en Cádiz. El grupo promotor compuesto por José Antonio Perdigones Bautista, José Palmero González, Luis Manuel Rivero Ramos, Joaquín Cortés Molina, Carmen Rivero Ramos, Francisco J. García Rodríguez, Alejandro Fraga Rodríguez, Sergio Carmona Espinazo, Rafael Altamirano Cerezo, Miguel Reyes Verdier, Salustiano Martínez Fierro, José Antonio Pérez Camilleri y Eugenio Mariscal y la indispensable ayuda de los casi 400 hermanos que ya engrosan las filas de la joven hermandad salesiana han conseguido su objetivo; crear para Cádiz y los gaditanos un nuevo misterio de la Pasión de Cristo. Jesús será representado despojado de sus vestiduras y acompañado de María Santísima de la Concepción. Ayer día 20 de mayo de 2007, fue aprobado oficialmente la fundación por parte del Consejo Diocesano. El Hermano Mayor de la nueva Hermandad es ya Luis Manuel Rivero Ramos y su Director Espiritual el Reverendo Padre José Antonio Perdigones. La Junta de Gobierno tomará posesión oficial de su cargo el domingo 3 de junio de 2007. Según parece, la hermandad podría hacer estación de penitencia el Martes Santo y el encargado de tallar la imagen del titular el escultor cordobés Francisco Romero Zafra. Para dar un anticipo de la indiscutible calidad del artista, ponemos esta imagen del Crucificado, de la Expiración, de la cofradía homonima cordobesa, realizada por Zafra en el año 2002.


lunes, 14 de mayo de 2007

CARNAVAL DE CÁDIZ: "FEBRERILLO EL LOCO"

"Febrerillo el loco"

Si Cádiz, ciudad marinera por excelencia relacionada con el agua, los mares y sobre todo, con los brotes de levante que tantos oleajes y aturdimientos de cabeza provoca, celebra el Carnaval en el llamado mes romano "Februarius", y teniendo en cuenta la protección del mismo por el dios de los mares Neptuno, al que se le atribuyen connotaciones "esquizofrénicas", capaz de provocar las más violentas tempestades, no es de extrañar que los diferentes autores con frecuencia se hayan servido de esta relación para dedicar sus letras a la "desenfrenada locura de febrero" Vamos a intentar recopilar en este apartado letras que haga alusión a la citada "locura". Ahí va mi propuesta:
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Comparsa Los Ángeles Caídos, autor Juan Carlos Aragón Becerra. Año 2002
"Me han dicho que la locura
es el peor de los males
que sale por carnavales
y luego ya no se cura
porque si te vuelves loco
la sangre se te dispara
hasta que poquito a poco
el corazón se te para
Me han dicho que la locura es una enfermedad tan típica de Cádiz que los gaditanos que no la padecen nunca van al cielo
Pero si se vuelven locos tampocó se van porque juntitos al mar se quedan para siempre cantando las coplas de la tierra mía
El levante es el veneno donde se disuelve
y a quien lo coja lo vuelve loco de alegría
Por eso la locura es la sabia tortura
que si no se remedia cura la miseria de los gaditanos
y como la locura nuestra miseria cura, cuando la padecemos si no la tenemos pues nos la inventamos
Por eso la locura, esta locura de aquí, si es verdad que no se cura y sale por febrero,
si algún día yo me muero loquito me quiero morir"

sábado, 12 de mayo de 2007

BIOGRAFIAS. RAMÓN DE CARRANZA

Ramón de Carranza y Fernández de la Reguera



Nacido en Ferrol, en 1836, de familia militar, ingresó muy joven en la Escuela Naval, donde estudió la carrera de marino de Guerra. Participó en la Guerra de Cuba al mando del cañonero "Contramaestre", por lo que fue condecorado con la Cruz laureada de San Fernando. Hombre de negocios que llegó a ser diputado y senador en varias ocasiones. Ocupó la alcaldía gaditana por expresa petición del general Primo de Ribera el 15 de Julio de 1927. Durante su mandato se levanta la plaza de toros de la ciudad, el edificio el cine Municipal de la plaza del Palillero, el hotel Atlantico, y se consigue la concesión de la zona Franca, además se sentaron las bases para la construcción del puente sobre la bahía y el del aeropuerto de Cádiz que no llegó a hacerse realidad. Con la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, Carranza abandona el Ayuntamiento negándose a entregar su cargo a los republicanos. Tras el levantamiento del 18 de julio del 36 llega de nuevo a Cádiz desde Sevilla en avioneta mostrando su completa disposición a los sublevados, lo que le valió para hacerse de nuevo con el cargo el 29 de julio del mismo mes. Gravemente enfermo, el 13 de septiembre, a los setenta y cuatro años de edad, Caranza muere en su domicilio de la calle Ancha en cuyo entierro no se le tributaron honores militares por expreso deseo del difunto.

MONUMENTOS: CASAS DE LAS CADENAS

Casa de las Cadenas



Este llamativo edificio donde hoy se encuentra el Archivo Histórico Provincial, constituye uno de los edificios más significativos de toda la ciudad. Este inmueble, a lo largo de su historia ha servido de colegio, hotel e incluso de almacén de productos farmacéuticos. La lápida que se encuentra justo arriba de la puerta de la gran fachada marmórea, posiblemente obra de Antonio Pozanelus, nos habla sobre su interesante origen, cuando en el día de Corpus de 1692, al pasar la procesión frente al edificio, una fuerte tromba de agua obligó refugiar en él a la custodia. Este hecho llenó de orgullo a Diego Barrios de la Rosa y Soto, rico comerciante y dueño del inmueble, quien decidió derribar esta vieja vivienda para construir otra más digna que conmemorara este acontecimiento. Por ello, la decoración de todo el edificio está basada en motivos eucarísticos. Se utilizaron los materiales más dignos y de mayor calidad del momento, con mármoles genoveses y columnas salomónicas que jalean a ambos lados de la puerta principal. En estas columnas podemos observar las argollas que sostenían las cadenas habituales en los edificios que poseían el privilegio de "refugio". La escalera interior a la que que se accede por el patio está cubierta con una bóveda decorada también con motivos eucarísticos como son los racimos de uvas o las espigas, motivos que se repiten de nuevo en la antigua torre-mirador del mismo edificio.

lunes, 7 de mayo de 2007

HISTORIA DE CÁDIZ: GUERRA CIVIL

La Guerra Civil en Cádiz


"El movimiento militar ha triunfado en todo el país", "Tiros y asaltos a tiendas en el 18 de julio en la capital"... Estos son los tristes titulares de la prensa gaditana, más concretamente de "DIARIO DE CÁDIZ", en julio de 1936. En marruecos, una parte del ejército se habían sublevado y levantado en armas para acabar de forma drástica y trágica con la segunda experiencia republicana del país hace ahora setenta y un años. Varios Generales como José Sanjurjo, Emilio Mola o Francisco Franco entre otros, lo habían planeado todo.
En Cádiz, el apoyo de José López Pinto Berizo y Enrique Varela Iglesia fue crucial. En poco tiempo el levantamiento había triunfado y aunque el Gobierno de Casares Quiroga desmintiera lo ocurrido, lo cierto es que Queipo de Llano, jefe de la división militar en Sevilla, ya había anunciado la rendición de esta ciudad por la radio. Esa misma tarde se declaraba el Estado de Guerra en Cádiz y en toda la provincia.
El General Varela que fue encarcelado como medida de seguridad por parte de la Gobernación civil ante los rumores del levantamiento del ejército español en Marruecos, tras ser liberado marchó con tropas de infantería hacia el edificio de la Gobernación para pedir al Gobernador que se uniera a la causa, pero ante la negativa de éste, ordena a las tropas disparar contra la fachada del edificio. Es entonces cuando encontramos a la primera de las muchas víctimas de esta amarga confrontación: el joven corneta Rafael Soto Guerrero. Este asedio al edificio del Gobierno Civil, duró hasta altas horas de la madrugada. El caos estaba servido lo cual, se materializaba en insesables tiroteos, la clásica quema de iglesias tales como las de Santo Domingo, el Carmen, San José, o los asaltos a las diferentes tiendas y comercios de la ciudad. Tiros y más tiros era la nota predominante desde las azoteas de las casas donde se escondían los francotiradores, sobre todo en el barrio de la Viña y Santa María, lo que originó numerosos registros domiciliarios y detenciones. La gente se encerraban en sus casas ante estas circunstancias. El ambiente era de inseguridad y miedo a salir a la calle. Pronto serían reemplazados de sus cargos los funcionarios y demás trabajadores que habían sido nombrados de forma legal siendo sustituidos por personas excogidas "a dedo" afines al alzamiento.
El día 19, se produce el desembarco del destructor “Churruca” incrementándose de esta manera los efectivos y forzando la rendición del Gobierno Civil. Al igual que tantos otros, los dirigentes republicanos como el mencionado Gobernador Mariano Zapico, Francisco Cossi Ochoa o el Alcalde de Cádiz, Manuel de la Pinta Leal, serían fusilados despiadadamente siendo luego enterrados en el cementerio de San José, (los que podían ser enterrados, claro, porque a otros muchos no le dieron ni ese triste derecho). Ramón de Carranza, pronto se hizo con la Alcaldía y con la Gobernación civil de la ciudad. Al igual que ocurriría el 6 de agosto, el 25 del mismo mes, se producen bombardeos procedentes del ala republicana que alcanzaron la emblemática Alameda de Apodaca. El Casino Gaditano fue tomado por los sublevados y usado como centro de reuniones. Se prohibió el Carnaval mediante un bando, se organizó un batallón de milicianos , se repuso los crucifijos de las escuelas, se cambiaron nombres de calles y plazas apareciendo ahora nombres como "Plaza del General Varela" o "Avenida López Pinto", se vuelve a colocar la bandera bicolor, etc... La herida acababa de abrirse y el franquismo bien se encargó de mantenerla abierta. Las cartillas de racionamientos, el estraperlo, el hambre y la pobreza marcaron el perfil de una España unida a la fuerza y separada por naturaleza por el odio y el rencor que conlleva una confrontación entre hermanos.

jueves, 3 de mayo de 2007

BIOGRAFIAS: FALLA

Manuel de Falla y Matheu


Nace en Cádiz, el 3 de Noviembre de 1876, hijo de José María Falla y Franco y de María Jesúsdemaria Matheu y Zabala. La música le venía de familia, por lo que empezó a cultivar su virtud musical desde niño. Estudió piano en Madrid, logrando en 1899 el primer premio en un concurso de intérpretes del instrumento. En 1897 se traslada Madrid definitivamente. En 1901 conoce a Felipe Pedrell , quien tendrá notable influencia en su posterior carrera. En 1907 se afinca en París donde conoció y entabló amistad con Pablo Picasso. En 1914 regresa a España, correspondiéndose con la etapa de mayor esplendor de su carrera en la que compone obras como “El amor Brujo” o “El sombrero de tres picos”
En 1919 se trasladó a Granada, cerca de la Alambra donde llevó una vida retirada, rodeándose de amigos entre los que se encontraba Federico García Lorca. Fue nombrado hijo predilecto de la ciudad de Cádiz en 1926 poniéndose para el caso una placa en la fachada de su casa natal, en la Plaza de Mina. Los últimos veinte años de su vida, los pasó trabajando en la que consideraba había de ser la obra de su vida: “La Atlántida”, basada en un poema del poeta Jacint Verdaguer, en el cual veía reflejadas todas sus preocupaciones filosóficas, religiosas y humanísticas, obra que nunca acabó.Tras la Guerra Civil española, el 28 de septiembre de 1939, Falla exilió a Argentina de donde nunca volvería con vida. Muere en 1946, a los setenta años de edad, sin que hubiera podido culminar la citada obra. Sus restos fueron trasladados en el 47 por barco, desde Buenos Aires a Cádiz a bordo del minador “Marte” de la marina de Guerra española. En Cádiz fueron recibidos por su familia, por José María Pemán y por diferentes autoridades. El cortejo fúnebre se dirigió a la Catedral, donde se celebró el funeral. Sus restos serían enterrados en la Cripta del templo catedralicio, con la expresa autorización del Papa Pío XII. En su testamento, el músico ordenó que en su lápida figurara la leyenda “El honor y la gloria sólo son de Dios”.

martes, 1 de mayo de 2007

MONUMENTOS: CATEDRAL

Catedral Nueva


Cada vez que paseamos por la Plaza Pío XII nos encontramos con turistas que inmortalizan con sus cámaras esta gran fachada que vemos a la derecha. Lo que estas cámaras no pueden recoger es la historia del edificio. Esta construcción religiosa tan fotografiada como decimos, ha pasado por multitud de vicisitudes durante su largo período constructivo. En 1723, se iniciaron los trabajos siguiendo el plano inicial diseñado por el arquitecto Vicente Acero. La época como vemos corresponde al llamado “siglo de oro gaditano”, poco después de haberse hecho con el monopolio del comercio americano (1717). Es prueba por ello del auge comercial y económico de la ciudad, pero al verse prolongado hasta 1853, fue testigo también del declive gaditano y de épocas difíciles con catástrofes importantes como la que provocó el conocido maremoto que azotó el litoral en 1755. Esta tardanza hizo variar los estilos constructivos que en un principio iba a caracterizar al edificio. Las obras estuvieron paralizadas y abandonadas por más de treinta años. El edificio se consagraría, aún sin finalizar, por el obispo fray Domingo de Silos. De esta forma nos encontramos con una catedral con planta y basamentos murales barrocos culminada por otras formas neoclásicas y eclécticas decimonónicas. Bajo el altar mayor se encuentra la cripta, excavada en la roca donde se encuentran enterrados diferentes obispos y personalidades de renombre como el gaditano y músico Manuel de Falla. Desde aquí animo a todo aquel que no conozca el interior del templo, la cripta, la torre poniente, o el museo catedralicio a que lo visiten porque es de verdad digno de ser conocido.

domingo, 29 de abril de 2007

CARNAVAL DE CADIZ: HISTORIA

La historia y el Carnaval de Cádiz


El Carnaval gaditano se distingue de los demás carnavales por su faceta "creadora" y su función social y cultural. Gracias al carnaval y debido a la antigüedad de su celebración, contamos hoy día con todo un repertorio de nuestra historia cantada y contada por el pueblo. Son los mismos gaditanos los que cuentan a través de sus letras los acontecimientos que se han producido a lo largo del año refrescando además la memoria histórica para que determinados acontecimientos no queden en el olvido. Como cualquier otra, considero que ésta puede ser usada como una fuente de primera mano porque sus letras cuentan los problemas de la sociedad, no por el poder imperante que los provoca, sino por aquellos que lo padecen, por lo que considero que uniendo ambas versiones podríamos llegar a consideraciones más neutrales.
Por ello, porque el carnaval es del pueblo y es el pueblo quien lo confecciona, me parece oportuno que todos podamos colaborar en la confección de nuestra historia y de este espacio a la vez, aportando letras de diferentes agrupaciones que contengan un trasfondo social, cultural o crítico y que nos sirvan para reescribir nuestra historia. Podeis enviar vuestras aportaciones pinchando en "comentarios", justo al final de este texto y consultar los enviados en el mismo sitio. De esta forma, pondremos el año, la modalidad, el nombre de la agrupación y el autor de la misma.

Como pistoletazo de salida y para que sirva la recién biografía publicada sobre Fermín Salvochea, ahí va mi aportación:



Coro "El Cantón de Cádiz" (1991), letrista Paco Eslava.


Al alcalde de Cádiz,
anarquista proletario,
al gran cantonalista,
un tango dedicamos.
El pueblo por notario
que de fe de verdad,
aunque pasan los años
no me resulta extraño aquel ideal.
Páginas de historiador,
hoy les vamos a recordar,
páginas repletas de honor,
de los gaditanos.
Si Blas Infante sembró
la semilla al pueblo andaluz,
Salvochea puso una flor
en el Cádiz que le dió a luz.
Una flor libertaria,
flor gaditana, de mar y plata,
miliciana, romántica que dejó
de ser una esclava.
Ya llega el Batallón
de los Voluntarios gritando:
¡Viva el Cantón!
Al frente de ellos viene Fermín,
al que aclama la población.
Hasta las barricadas llegan las olas para luchar.
Libertad para Cádiz
que desde antaño fue a la deriva.
Barco que sigue sin rumbo y timón,
aunque autores de fama,
dijeran todos ¡El mejor alcalde,
siempre fue el Rey!
Lo supe desde chiquillo por Calderón y Lope de Vega,
pero hasta que no lo vea,"pa" mí y "pa" Cádiz fue Salvochea.